ZERØ GRAVITY BY SECCO SISTEMI es una puerta corredera elevable de acero para terrazas, accionada mediante la solución de levitación magnética Ironlev. Esta tecnología permite a los diseñadores proyectar aberturas arquitectónicas de mayores dimensiones, manteniendo al mismo tiempo una experiencia de uso extremadamente práctica.
La tecnología Ironlev es tan sencilla como revolucionaria y tiene como objetivo «democratizar la levitación magnética». Este sistema específico de flotación pasiva permite mover cargas pesadas casi sin esfuerzo, gracias a su fricción extremadamente reducida.
Gracias a su versatilidad y simplicidad, Ironlev puede aplicarse en numerosos sectores, desde los sistemas de manipulación industrial hasta el sistema ØG® desarrollado por Secco Sistemi.
Secco Sistemi buscaba una tecnología que permitiera la apertura y el cierre manual de ventanas de gran peso de forma sencilla y segura. Hoy, ZERØ GRAVITY® supera las limitaciones de la motorización y de la alimentación eléctrica, permitiendo el movimiento de grandes puertas correderas.
El sistema ØG® se desarrolló tras una prolongada actividad de investigación basada en la patente Ironlev: una geometría particular de imanes pasivos eleva grandes masas a lo largo de un carril de reducido tamaño.
La solución consiste en una unidad de levitación empotrada en el suelo, compuesta por un carril deslizante, las almohadillas magnéticas Ironlev y una viga de conexión al marco de la hoja.

El sistema es accesible para las operaciones de mantenimiento mediante perfiles de cobertura desmontables, que pueden revestirse con los mismos acabados del pavimento, garantizando una continuidad perfecta entre los suelos interiores y exteriores.
A lo largo de toda la longitud de la puerta solo permanece visible una junta de 8 mm, sellada con cepillos y totalmente enrasada, evitando cualquier posible riesgo de tropiezo.
En el carril superior, el sistema está equipado con mecanismos destinados a contrarrestar el empuje de elevación de los imanes y, posteriormente, descender la hoja, garantizando el bloqueo y la estanqueidad.
El sistema no requiere alimentación eléctrica y funciona manualmente incluso con cargas muy elevadas, de hasta 1.000 kg.
Gracias a esta tecnología, la ventana queda prácticamente liberada de su peso y se desliza de forma silenciosa y sin esfuerzo, aprovechando la inercia de la masa. Esto permite incrementar el confort del usuario y facilita la maniobra de apertura y cierre para cualquier tipo de usuario.
